En Uruguay, conformarán cooperativas con las que se brindarán servicios a plataformas y aplicaciones


Martín Fernández (foto), presidente del Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop), de Uruguay, manifestó que uno de los desafíos para los próximos años es la conformación de cooperativas que brinden servicios a plataformas y aplicaciones, así como cooperativas de productores orgánicos y artesanales que puedan evitar la intermediación y llegar de una manera más directa a los consumidores.

“Estoy convencido de que va a cambiar la relación entre el cliente y el productor, posiblemente muchos uruguayos empiecen a buscar en la producción orgánica un vínculo más directo y tenemos que trabajar con los productores para generar canales de comercialización y una conexión directa que evite la intermediación, que lo que hace es encarecer el producto y muchas veces, generar la desconfianza del cliente”, señaló el funcionario uruguayo.

Otro potencial a desarrollar es el de las cooperativas proveedoras de servicios logísticos. Fernández aseguró que implementar cooperativas es una buena manera de combatir la precarización que a veces sufren las personas que brindan un servicio a una plataforma. Según se informó en los últimos días, los repartidores de Reparto Ya (empresa hermana de Pedidos Ya) tienen la idea de conformar una cooperativa, algo que les ahorraría más de 50% de sus gastos.

Consultado sobre esta alternativa, Fernández dijo que “la empresa, que surgió con un fuerte apoyo estatal, podría llegar a contratar al personal a través de una cooperativa en lugar de contactar a Fulano o Mengano”. A pesar de que no es una condición que se le pueda imponer a la empresa, aseguró que a veces por desconocimiento las empresas no se dan cuenta de que contratar a una cooperativa les puede brindar soluciones, como no tener que tratar con varias personas sino con una sola: un representante de la cooperativa.

Sobre los desafíos del Inacoop para este año, Fernández dijo que ya elaboraron el presupuesto “teniendo presente una situación restrictiva del crecimiento de la economía. Lo que hicimos fue priorizar los programas de atención directa, así como los programas de mejora de gestión. Nosotros valoramos como positiva la resiliencia que tiene el sistema cooperativo, pero quizá con una mejor gestión se podría ajustar menos y que la carga no sea siempre sobre los salarios de los cooperativistas”.

Con relación a 2020 dijo que, si bien fue un año muy difícil, la dirección del Inacoop “tomó una decisión, muy acertada, de no cortar la asistencia directa a las cooperativas. Tuvimos dificultades presupuestales, no tanto por la partida de Rentas Generales, que no tuvo un recorte importante, pero se sumó la disminución de ingresos por las prestaciones proactivas de las cooperativas y algunos convenios se frenaron, lo que generó menores ingresos”.

Fernández dijo que uno de los problemas es que parte de la población cree que los trabajadores no saben gestionar: “Las cooperativas son empresas y a las empresas les va bien, mal o regular no en función de su gobernanza, sino en función de cómo se gestionan. Puede haber cooperativas que tienen deficiencias, pero tenemos ejemplos de cooperativas exitosas y que compiten con cualquier otro tipo de sociedad comercial”, como ejemplo citó a Conaprole y a la Cooperativa Agraria Nacional.

Para mejorar la gestión este año se renovará el Programa de Formación Cooperativa (Procoop) que se lleva adelante con el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional. Fernández contó que a pesar de que el convenio venció en junio del año pasado quedó un dinero remanente y se extendió hasta diciembre de 2020, ahora esperan volver a firmar un nuevo acuerdo.

Finalmente, para 2021 el Inacoop espera efectuar una actualización de datos para saber cuántas cooperativas activas existen y cuánto impactan en el producto bruto interno; según datos de finales de 2019, las cooperativas de trabajo empleaban de forma directa a unas 25.000 personas.