Cooperativa de Trabajo: Herramienta usada para el delito de trata de personas y el trabajo esclavo. Un artículo del doctor Juan Carlos O’Brien

Escribe el doctor
JUAN CARLOS O’BRIEN

Especialista en Cooperativas y Mutuales

El tráfico de personas con fines ilegales constituye una grave y particularmente insidiosa violación de los derechos humanos que ataca los valores y principios fundamentales de nuestra Constitución Nacional. La figura de las cooperativas de trabajo se presta admirablemente para vehiculizar maniobras fraudulentas, en especial el delito de explotación laboral de personas y la trata de personas, sometiéndolas al trabajo esclavo y en negro.

Y cuando se verifica esa situación, el acto asociativo debe caer, las relaciones jurídicas anudadas en su torno serán calificadas conforme con su verdadera naturaleza, y los autores del fraude deben ser responsabilizados por el delito previsto por la ley de trata y por los daños que del ilícito hayan resultado para terceros, entre los que estarían los pretendidos socios.

No podemos simplificar el tema solo al fraude laboral, sino debemos tomar la cuestion juridica en un ambito mas amplio, pues existe una clara explotacion tipificada por la ley de Trata de Personas Nº 26.390. El delito es definido como la explotación física, económica y psicológica de hombres, mujeres y niños y actualmente encadena a decenas de millones de personas a la deshumanización y a la humillación.

Las cooperativas de trabajo en la Republica Argentina se han vuelto una herramienta adecuada para brindar el paraguas de legalidad para este tipo de delitos y es por esto que el poder judicial y policial y los organismos de contralor deben extremar las medidas de control, para evitar que los asociados sean captados por su situacion de vulnerabilidad y sean reducidos a la esclavitud y objeto de maltratos, abusos y vejaciones.

Las cooperativas de trabajo constituyen una herramienta juridica para satisfacer necesidades, mediante el esfuerzo propio y la ayuda mutua y no para que un grupo de esclavistas las aproveche en su propio beneficio. Trata de personas con fines de explotación laboral, es lo que se da en el caso de las cooperativas de trabajo truchas o pseudo cooperativas, que son vehículo para el trabajo esclavo y en negro.

En este caso, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) debe conformar un area especializada para investigar estos delitos y fiscalizar a las cooperativas de trabajo. Estas entidades acogen a personas en situación de vulnerabilidad y las someten. Además, actúan como paraguas de los tratantes de personas que buscan su satisfacción personal y económica. El estado debe asumir la responsabilidad ante los delitos cometidos por estas cooperativas fraudulentas.

Las pseudos cooperativas aprovechandose de la necesidad y la vulnerabilidad de las personas las obligan a asociarse, sometiéndolas a largas e inhumanas jornadas de trabajo y percibiendo ningún salario o en algunos caso un magro salario. En las pseudos cooperativas dedicadas a la trata de personas y al trabajo esclavo, vemos que los asociados se ven privados no solo de su libertad, de su dignidad, sino que son violentados economicamente. Los beneficios economicos los perciben los miembros del consejo de Administracion y los empresarios que usan estas cooperativas truchas.

Conforme surge del estudio de varios casos, la mayoría de los lugares de explotación contaron con una habilitación municipal. Ello implica que, o bien esta actividad fue tolerada por el Estado o bien que desde el Estado no se realizaron los debidos controles para conocer qué es lo que sucedía dentro de los lugares habilitados. Esto sucede mucho con el tema de las cooperativas, cuentan con todas las autorizaciones y el paraguas de la legalidad.

La actuación coordinada desde el Estado en todos sus niveles (nacional, provincial y municipal) es imprescindible, para evitar que las cooperativas de trabajo o figuras similares (asociaciones civiles) trafiquen con personas y las esclavicen, así como la cooperación internacional en las investigaciones y procedimientos de protección y asistencia a las víctimas constituyen instrumentos esenciales para la lucha contra la trata de los seres humanos.

Se trata de la Humanización del Poder. Protejamos al cooperativismo, que es la cuna de los valores y los principios que hacen a la convivencia y la solidaridad entre las personas.