Las cooperativas y las mutuales se pronunciaron como actores clave en un Acuerdo Federal Contra el Hambre

El cooperativismo y el mutualismo de Argentina se han unido en torno de un objetivo de trascendental importancia, como lo es la conformación de un acuerdo social que garantice el derecho a la alimentación. En función de ello, las confederaciones de ambos movimientos emitieron un documento titulado “De la urgencia frente al hambre a la construcción solidaria de economía sostenible”.

A partir de este pronunciamiento, las entidades de la economía social se posicionaron como actores clave en la construcción de un amplio acuerdo social que garantice el derecho a la alimentación.

El documento reconoce la problemática del hambre en Argentina como “una inmoralidad inaceptable” en un país que cuenta con los recursos para solucionarla y enuncia diversos aspectos que hacen de los actores de la Economía Social y Solidaria una “amplia red federal”, susceptible de aportar “diversidad conceptual y operativa en la lucha contra el hambre”.

“Las cooperativas y mutuales son asociaciones de personas que decidieron organizarse en forma solidaria y democrática para hacer frente a sus necesidades. De allí que cuentan con valiosos recursos institucionales para movilizar la iniciativa autónoma de la sociedad civil en favor de una Argentina sin hambre”, expresa en sus primeras líneas el documento firmado por la Confederación Argentina de Mutualidades (CAM) y la Confederación Nacional de Mutualidades de la República Argentina (CONAM); la Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR); la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO); la Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (CONARCOOP); la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT); la Confederación Argentina Interfederativa de Cooperativas de Electricidad y otros Servicios Públicos (CONAICE) y la Aseguradoras del Interior de la República Argentina (ADIRA).

De acuerdo con el manifiesto, las organizaciones que suscriben representan un amplio sector integrado por productores, trabajadores, consumidores, usuarios, ahorristas, vecinos, artesanos, profesionales y Pymes, que se desenvuelven en distintas ciudades y localidades del país y participan de diferentes esferas de la vida cotidiana.

Dichos actores cuentan con “diversidad de modelos institucionales” que demuestran cotidianamente que “es posible construir economía formal desde la democracia y la solidaridad, dando respuesta eficaz a las necesidades de la comunidad”.

Es por esto que el sector se posiciona con perfil idóneo para aportar “al desarrollo de nuevas formas de organización sostenibles” con el apoyo del INAES y órganos provinciales, a partir del conjunto de iniciativas comunitarias y participativas que hoy ya se encuentran dando respuesta a las situaciones de emergencia social.

El llamado realizado, según expresa el documento, es también una oportunidad para replantear “las formas en que los argentinos y argentinas producimos, distribuimos y consumimos los alimentos”, así como también una posibilidad para “profundizar el debate sobre una política alimentaria nacional”.

“El movimiento cooperativo y mutual puede ayudar a transformar este esfuerzo urgente en un fortalecimiento de la economía social y solidaria en todas las cadenas de producción y distribución, atendiendo a objetivos estratégicos como impedir las prácticas oligopólicas de los actores de la economía concentrada, promover el trabajo decente y la industrialización de la ruralidad, movilizar los recursos locales, defender el ambiente y lograr todo esto desde una práctica democrática y solidaria”, puntualiza el documento emitido.

En agosto, luego de las elecciones primarias, el conjunto de organizaciones mutuales y cooperativas, realizó una conferencia de prensa en la que presentaron los detalles de un documento donde expresaron sus propuestas y necesidades a los candidatos presidenciales.

El conjunto de estas organizaciones representa a 11.500 mutuales y cooperativas de todo el país, que prestan servicios a más de 28 millones de habitantes, generando más de 300 mil puestos de trabajo.