Falleció el ingeniero Luis Alberto Rateriy, un ejemplar dirigente del cooperativismo eléctrico bonaerense

Ha causado una profunda consternación en el ámbito del cooperativismo eléctrico argentino, en particular, y del cooperativismo en general, la noticia del fallecimiento del ingeniero Luis Alberto Rateriy, quien fuera presidente de la Cooperativa de Electricidad de Mar del Plata y de la Federación de Cooperativas de Electricidad de la Provincia de Buenos Aires (Fedecoba).

La desaparición de este dirigente produce un vacío que resulta difícil de llenar, teniendo en cuenta su especial personalidad, su intachable honorabilidad, su hombría de bien y su capacidad como dirigente del sector. El ingeniero Rateriy fue un hombre que su sola presencia imponía respeto, en función de su trayectoria y del impecable desenvolvimiento, tanto en la entidad de primer grado, como en la de grado superior.

Se caracterizó por su tradicional humildad en su forma de ser y por moverse siempre con un bajo perfil, sin pretender trascender en forma personal. Era partidario del trabajo en conjunto y justamente por eso era un defensor a ultranza del cooperativismo.

Y el cooperativismo era una de sus pasiones, que heredó de su familia. Su apellido estuvo vinculado a la Cooperativa de Electricidad de Mar del Plata, desde el nacimiento de esta institución, allá por noviembre de 1934 (hoy es la cooperativa más antigua de esta ciudad). El primer presidente de la institución fue Julio Rateriy, uno de los pioneros que impulsaron la creación de la entidad.

El ingeniero Luis Alberto Rateriy fue un activo militante del cooperativismo. En representación de su entidad primaria, se desempeñó como presidente de Fedecoba. En las distintas reuniones que participó, en defensa del sistema solidario, siempre aportó su inteligente palabra con conceptos precisos y rigurosamente fundamentados. No fue una persona de gran verborragia, pero siempre era sumamente cuidadoso en sus expresiones, que apuntaban al centro de la cuestión que se trataba.

Su brillante desempeño en el cooperativismo, en la defensa de sus valores y sus principios, le significó que PRENSA COOPERATIVA lo distinguiera como Cooperativista del Año, en 2015. Recibió el premio fuertemente emocionado y expresando que no era merecedor de ese reconocimiento y afirmando que había otros dirigentes que lo merecían más que él.

Ese era Luis Alberto Rateriy. Su sentido de la modestia hacía que él mismo no reconociera el valor de su propio trabajo y de su presencia donde era requerido. En los períodos en que presidió tanto la Eléctrica de Mar del Plata como Fedecoba, siempre reconoció y mencionó elogiosamente la tarea del grupo de personas que lo secundaban.

Siempre reconoció que en forma individual todo era más difícil y que grupalmente, a través del cooperativismo, los sueños se convertían en realidad. Su sentido solidario y su visión sobre el esfuerzo propio y la ayuda mutua, fueron los faros que iluminaron su camino, mientras transitó la senda de las entidades de la economía social.

El cooperativismo perdió un gran dirigente, pero queda vivo su ejemplo que merece ser emulado.