Fecooser contribuyó con la instalación del alumbrado eléctrico en un colegio cooperativo bonaerense

La Federación de Cooperativas de Servicios de la Provincia de Buenos Aires (Fecooser) contribuyó con la instalación del alumbrado eléctrico del Colegio Cooperativo Emanuel. “Nacimos de la necesidad del sector y nos abocamos desde el primer día a satisfacerla”, aseguró Claudio Urio, presidente de la Federación.

El colegio Emanuel, ubicado en la ciudad de La Plata, recibió asistencia eléctrica de la Federación de Cooperativas de Servicios de la provincia de Buenos Aires (Fecooser) para terminar con la instalación del alumbrado de una de las puertas de entrada y salida de los casi 1000 estudiantes a los que la escuela ofrece servicios educativos.

Claudio Urio, presidente de Fecooser, puso especial énfasis al destacar el espíritu solidario del sector: “Lo bueno de todo esto es que el movimiento cooperativo puso en marcha una maquinaria impresionante, de contactos, relaciones, gente que comparte los valores del cooperativismo y sin conocerse entre sí, un montón de actores cooperativos lograron un fin noble. Esto es lo que llamamos “cooperativismo puro”, en su más noble expresión: solidaridad y ayuda mutua, cooperación entre cooperativas”.

Además, Urio resaltó el alcance integral de la ayuda que Fecooser brinda al sector cooperativo en todo el país: “Nosotros como federación obviamente apuntamos al fortalecimiento de las cooperativas de servicios asociadas y amigas. También acompañamos a un montón de cooperativas chicas del interior que no son asociadas pero que sabemos que tienen los mismos problemas y necesidades que nosotros. Nacimos de una necesidad del sector y nos abocamos desde el primer día a satisfacer esas necesidades”.

Por su parte, Berta Arena, fundadora e integrante actual de la cooperativa Emanuel, que nació como empresa recuperada en el 2002, diferenció las necesidades de las instituciones educativas en recursos humanos y recursos materiales, siendo el alumbrado parte de las necesidades de segundo tipo.

“También son necesarios recursos humanos. Como no se enseña cooperativismo en los Institutos de Formación Docente, cuando un profesor ingresa a una escuela cooperativa, se debe disponer de tiempo y personal para capacitarlo. Desde el Consejo Asesor de DIPAC hace años que se solicita a la Dirección General de Cultura y Educación que se dicten contenidos al respecto y aun no lo hemos logrado. Esto es lo que llamamos cooperativismo puro, en su más noble expresión: solidaridad y ayuda mutua, cooperación entre cooperativas”, expresó la dirigente.

En este sentido, el presidente de Fecooser, federación que cuenta con más de 50 cooperativas asociadas y vinculada a más de 100 entidades solidarias de servicios en toda la provincia de Buenos Aires, localizó los mayores desafíos que las cooperativas de servicios tuvieron que atravesar: “Nuestra mayor problemática fueron los contagios del personal. Tenemos todos servicios esenciales: agua potable, energía eléctrica, internet, servicios de salud, de sepelios, etc. No paramos un segundo desde el inicio de la pandemia, con el tiempo los contagios fueron inevitables y, los protocolos, insuficientes”.

Finalmente, Urio reflexionó sobre las capacidades resolutivas del sector en momentos de crisis: “La situación es muy compleja a nivel país, pero las cooperativas tenemos en la piel eso de saber administrarnos con pocos recursos, de optimizar los costos, de obtener la más mínima utilidad como para sostener los servicios, de afrontar problemas e inconvenientes. Muchos dicen que las cooperativas somos la mejor opción en las crisis. Y cuando no hay crisis, realmente hacemos maravillas”.