En Grand Bourg, cerraron el ejercicio con un balance socioeconómico positivo, a pesar de la pandemia


La Cooperativa Telefónica de Grand Bourg, entidad emblemática de esta región bonaerense, tuvo un superávit de 2 millones de pesos durante el último ejercicio económico. Pero lo que más destacan sus directivos es haber mantenido el trabajo y el sentido de pertenencia de los empleados. 

Fue un año complicado para todos del cual la Cooperativa Telefónica de Grand Bourg y Pablo Nogués no estuvo exenta. Sin embargo, la buena administración y el compromiso de los trabajadores de la entidad hicieron que el 2020 fuera un año positivo.

No solo hubo un superávit –como viene sucediendo en los últimos años-, también hubo un gran impulso a los servicios tecnológicos debido a la gran demanda que el mercado reclama en un contexto de confinamiento y cambios de hábitos.

Domingo Cardozo (foto), presidente de la cooperativa, manifestó que “es muy importante la tecnología con que contamos, la logística y los recursos genuinos, pero por sobre todo el aspecto humano. Lo más importante es cómo respondió nuestro personal, porque hubo gestos de buena voluntad y de sentido de pertenencia”.

“SE HA LOGRADO UN BALANCE POSITIVO”

El directivo puso especial énfasis al remarcar que “mantuvimos la fuente laboral, crecimos más allá de los inconvenientes. Estamos muy felices de haber realizado una tarea a través de la cual se ha logrado un balance positivo. Estamos bien enfocados en cuanto a la visión económica, laboral y poder responderles a los socios que son los que me dieron la llave de la casa para cuidarla, por la cual tengo que responder y rendir cuentas”.

“Uno de los cambios que trajo aparejada la pandemia y el quedarnos en casa — agregó Cardozo — tuvo que ver con los consumos y, en ese sentido internet y la demanda de tecnología, que implican aplicaciones como Zoom o Whatsapp, experimentaron un crecimiento importante, lo cual repercutió en la cooperativa”.

Sin embargo, el dirigente consideró como un factor que afectó a la cooperativa, las medidas tomadas por el Gobierno nacional al convertir internet en un servicio público, como lo son el gas o la electricidad. “Estamos controlados por el Enacom — añadió el dirigente — que es el organismo que autoriza cuánto debemos aumentar las tarifas. Tampoco podemos cortar el servicio, aunque tenemos una morosidad muy alta, o sea no tenemos los elementos necesarios para poder recuperar las deudas que tienen algunos usuarios”.

No obstante estos contratiempos, asegura que “estamos contentos porque no dejamos de crecer como cooperativa”. Para cerrar el tema económico, el titular de la entidad comentó que han cuidado el patrimonio de la cooperativa en su totalidad. “La única ayuda que tuvimos del gobierno fue un crédito de 3 millones de pesos, que fue destinado a la cuenta sueldo, por la cual pagamos una tasa del 24 por ciento anual. No tenemos deudas, tenemos todo lo que es impuestos, cargas sociales, ingresos brutos, retención de ARBA, IVA, sueldos y aguinaldo todo al día. Tenemos una contabilidad muy prolija por la que luchamos para mejorarla”, explicó

EL LEGADO DE SEGUNDO LAGO

La historia de la cooperativa está marcada por Segundo Lago, quien fuera su presidente y quien postuló a Cardozo como sucesor. De él dijo que aprendió mucho y también lo recordó en esta nota: “Tengo en mi corazón un agradecimiento muy especial para don Segundo Lago”.

Añadió seguidamente que “cada año que pasa entiendo más por qué él me puso acá, una tremenda responsabilidad lo que ha dejado y por qué ha confiado en mi persona para la conducción de la cooperativa. Él siempre está presente en todo y todos reconocemos lo bueno que ha dejado”.

Allí empalmó con la escuela que tiene la entidad, que es una de las actividades sociales que posee y que fue idea ejecutada por Lago. “El colegio, pese a las pérdidas, lo seguimos manteniendo por el legado de Lago. Si mi padre me deja un legado, yo se lo tengo que mejorar, pero no eliminar”, dijo contundente.

En cuanto al predio deportivo, social y cultural del Oasis destacó que se ajustó con las normas y los protocolos correspondientes y que se trabaja conforme a lo que les indica el municipio. “Se hicieron inversiones y está encaminado; fue un acierto muy grande, aunque tuvo resistencias al principio en las asambleas”, comentó.

UNA DEUDA PENDIENTE: EL SERVICIO DE TELEVISIÓN

Ofrecer el servicio de televisión es “una deuda pendiente”, afirmó Cardozo. Pero dijo que en sí no es un negocio rentable, sino que solo funciona para fidelizar al cliente. Sin embargo, más allá de que él quiera implementarlo no es una decisión que pueda tomarla solo, sino que tiene que consensuarla con el Consejo de Administración de la cooperativa, donde tienen que evaluar los costos y beneficios.

Recuerda que, en su momento, conforme al presupuesto decidieron esperar para ello, luego vino la pandemia y retrasó todo aún más. Pero además evalúa que hoy mucha más gente consume canales abiertos a través de internet, por lo que prescinde del servicio televisivo ya que también es una forma de achicar gastos en la economía familiar. “Entre la televisión e internet la gente prefiere tener internet”, finalizó Cardozo.