Idalia Pérez es actualmente la primera mujer cubana en dirigir una cooperativa agropecuaria en su país

En Cuba, donde el cooperativismo recién ahora está comenzando a florecer, Idalia Pérez es la primera mujer de ese país en dirigir una cooperativa agropecuaria. Tiene 86 años, se encuentra en muy buen estado de salud y dirige la Cooperativa de Producción Agropecuaria Antonio Maceo.

La entidad fue fundada en la década de 1980, en una finca en las cercanías de Santa Clara, capital de la provincia cubana de Villa Clara. Fue ella la fundadora de la cooperativa, con el auxilio de otras cinco campesinas y recorría los potreros sembrados montada en una yegua, lo que la hizo famosa, sobre todo cuando en el Tercer Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) el entonces Comandante en Jefe, Fidel Castro, la bautizó como: ‘La guajira de la yegüita’.

“Lo de la yegüita viene por un largo diálogo que yo sostuve con Fidel Castro sobre la forma en que uní a los campesinos en mi coopeativa”, recuerda Idalia. Ella cuenta que en aquel momento le habló a Fidel Castro de la siguiente manera: “Mire, Comandante, yo me monté en una yegüita y me fui a visitar a todos los campesinos de mi zona. Aunque el primer día no me fue muy bueno, al final pude lograr el cometido de unidad dentro del campesinado de mi provincia”.

En la búsqueda de nuevas formas de producción agrícola, en 1976 se decide la creación de las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA) en Cuba y como parte de esa iniciativa, Idalia Pérez jugó un papel vital.

“Me siento muy orgullosa de ser la primera mujer en dirigir una cooperativa en Cuba”, comentó desde su entidad, mientras mostraba una foto al lado de Fidel Castro y de José Ramírez Cruz, primer presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP).

Hoy junto a Idalia, los campesinos cubanos celebraron el 60º aniversario de la promulgación de la Ley de Reforma Agraria, en La Plata, Sierra Maestra, por decisión del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, de entregarles las tierras a los hombres y mujeres que la trabajaban.