Importante acuerdo de integración entre Coninagro y la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo


La integración entre cooperativas ha sido la cuestión central del importante acuerdo que firmaron, en Bahia Blanca, la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) y la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo (FACC). De la firma del documento respectivo participaron Carlos Iannizzotto, en su condición de presidente de Coninagro, y Rodolfo Zoppi y Carlos Jacquet, en representación de la FACC.

Teniendo como base sustancial la integración cooperativista, con el convenio se pretenden lograr acuerdos comerciales para que las federaciones y cooperativas asociadas a Coninagro puedan sumarse a la Central de Compras virtual de la FACC, con el fin de abastecer a los supermercados de las cooperativas y mutuales que ya operan en el sistema.

“Con este acuerdo, Coninagro empieza a transitar un agregado de valor para nuestros productores. Es fundamental para la competitividad, porque en una época donde los recursos naturales no aseguran el éxito o la riqueza, sí importan el conocimiento, la innovación, la tecnología, la interacción y el asociativismo”, puntualizó Carlos Iannizzotto, presidente de Coninagro, en la presentación formal del convenio marco de colaboración firmado entre su entidad y la FACC, realizado en la sede de la Cooperativa Obrera, en Paraguay 364 de Bahia Blanca.

“Con la FACC y la Cooperativa Obrera de Bahía Blanca nos integraremos a toda la comercialización. Estamos uniendo a los dos eslabones más débiles: el productor y el consumidor. Por diferentes circunstancias, los productores quedaron atrapados y no tienen rentabilidad, algo fundamental para motorizar una economía que se entiende por producir y consumir”, agregó Iannizzotto.

Para Rodolfo Zoppi, presidente de la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo (FACC), “este no es un punto de llegada; es apenas el punto de partida”. El dirigente cooperativista destacó la importancia del convenio ya que, desde sus orígenes, el cooperativismo de consumo ha buscado la integración de la producción para llegar con los mejores productos y los mejores precios al consumidor.

“Este es el objetivo del convenio. Y reviste particular importancia por la repercusión de Coninagro en el contexto nacional, ya que nuestra entidad representa a más de 800 cooperativas y a más de 120.000 productores”, agregó.

“En algunas instancias, la integración cooperativa es difícil porque hay que complementar los intereses de quienes nos reunimos, pero cuando nos sentamos a una mesa para discutir temas concretos de interés para productores y consumidores partimos de una base común: nos animan los mismos valores y los mismos principios”, aseguró Zoppi.

Los objetivos del acuerdo aluden al fomento de las cadenas de valor cooperativas, evitando la intermediación innecesaria en la búsqueda de mejores condiciones económicas. Asimismo, Coninagro y la FACC promoverán actividades educativas, culturales, científicas, de capacitación y transferencia de conocimientos y formación (know how).

Por su parte, Héctor Jacquet, secretario de la FACC y gerente de supermercados de la Cooperativa Obrera, destacó el acuerdo por tratarse de un proceso necesario. “Es un paso que debíamos dar, que era necesario, porque pasamos de una gestión individual a una grupal y la Cooperativa Obrera, al potenciarlo junto a Coninagro y la FACC, podrá llegar en forma rápida y mejor a una cantidad importante de cooperativas para integrar la producción al consumo”, explicó.

“Intentamos ocupar una mejor posición en el mercado, pero ofreciendo calidad y mejores precios al consumidor. De todos modos, para que haya un círculo virtuoso y tenga sustentabilidad debemos contar con un productor a quien le llegue un precio razonable y justo por su esfuerzo”, agregó el dirigente cooperativista.

“Creemos que este proyecto de integración lo potencia y lo permitirá sostener en el tiempo, más allá de las vicisitudes políticas y económicas”, concluyó Jacquet.