El INAES anunció que impulsará el programa “Producción cooperativa para una distribución mutual”

 

En el transcurso de la próxima semana, el INAES impulsará un programa denominado “Campo Abierto”, que busca aportar al cambio de las lógicas del sector y que tendría un beneficio adicional: la baja del costo de los alimentos. Desde la presidencia del organismo, Alexandre Roig se apresta a lanzar esta iniciativa que aparece como el programa más ambicioso del organismo.

Se trata de una política de fomento a la producción de alimentos de las cooperativas y las mutuales que, además de cambiar algunas lógicas del sector, podría tener un beneficio colateral: la baja en el precio de los alimentos, lo que configura una urgencia en un país donde la inflación mensual orilla el 3% y afecta sobre todo a los sectores más desprotegidos.

Cooperativistas y mutualistas, unidos. “Producción cooperativa para una distribución mutual”. Ese es el lema del programa, explica Roig y adelanta qué es lo que se viene para el sector.

“Campo Abierto consiste en articular la producción cooperativa de alimentos con circuitos cortos de comercialización”, explica, y detalla que para ello el territorio nacional se dividirá en 75 regiones, lo que permitirá optimizar gastos de logística y distribución. A la vez, “habrá algunos corredores largos, especialmente para algunos productos específicos como la yerba, la pesca, la manzana y la producción caprina”, explica.

De modo complementario, el programa bregará por “fortalecer las herramientas de proveeduría mutual que existen en el país, en particular en Córdoba, donde hay decenas de experiencias que funcionan perfectamente”.

El funcionario del Inaes se entusiasma con que el programa “apuntale la distribución y la logística” de un sector tan eficaz en producir alimentos de calidad como de históricas dificultades para que esos productos lleguen a las bocas de expendio.

Los productores de alimentos agrupados en cooperativas y en organizaciones de la economía social vienen encontrando distintos modos de visibilidad y comercialización: ferias, páginas webs y mercados comunitarios son algunos de ellos. En esa línea se inscriben las proveedurías mutuales, al decir de Roig, una suerte de “supermercados mutuales que garantizan un precio de distribución más barato, trazabilidad de los productos y sobre todo una política de productos cooperativos y regionales”.

Para la Federación Provincial de Mutualidades de Córdoba (FEMUCOR), las proveedurías “avanzaron de pueblo en pueblo en los últimos años”, de la mano de mutuales que vieron en este rubro una necesidad de sus asociados y también una oportunidad para integrar servicios. Héctor Acosta, secretario de la entidad, señaló que “son una realidad muy poco difundida y conocida, donde las mutuales del interior en los últimos años han ido estableciendo este tipo de proveedurías, supermercados medianos y grandes donde venden artículos de consumo, sobre todo alimentos y también artículos del hogar”.

“Hoy debe haber — añadió el dirigente — más de 30 distribuidas en toda la provincia, entre las cuales algunas son mayoristas, cubriendo toda la cadena y llegando casi directamente del productor al consumidor, sin tener demasiados intermediarios”. Acosta señaló que “en este momento hay mucha producción de tipo cooperativa a la cual le cuesta mucho entrar en las cadenas de distribución de las grandes superficies y los grandes súper”, y que las proveedurías “están muy cerca del productor, por lo que ese entramado, que necesita logística y mejora de la distribución, es un fenómeno muy bueno que mejora la vida de la gente”.

Córdoba es de las provincias en las que se registra una mayor cantidad de experiencias de este tipo. Existen mutuales con proveedurías mayoristas y minoristas en Alejo Ledesma, Monte Maíz, La Para, Balnearia, Villa María, La Tordilla y La Cumbrecita, entre muchas otras localidades.

En Arroyito, la Proveeduría Mutual tiene también sedes en La Para y Marull, y en Arias existe otra institución similar, que con apenas un año de desarrollo se ha configurado como una alternativa al comercio concentrado que a la vez es formador de (altos) precios.

En Río Primero, desde hace dos décadas la Proveeduría Mutual Rivadavia realiza venta mayorista y minorista de alimentos, con ágiles canales digitales de atención y una flota propia para la distribución de la mercadería.

Desde 2013 Río Cuarto cuenta con la Cooperativa de Consumo y Vivienda Mercosol, que comercializa productos de la agricultura familiar, sobre todo verduras y productos de almacén. “En 2018 abrimos el almacén cooperativo, incorporamos muchos otros productos y aproximadamente la mitad de ellos -sobre un total de mil- de productores de la zona, por ejemplo de lácteos” relata el presidente José Badellino.

Los asociados son unos ochocientos vecinos, y la cooperativa brega por un proyecto presentado ante el Ministerio de Desarrollo Social, para fortalecer la comercialización a través del programa de Mercados de Cercanía.

En todos los casos se trata de experiencias innovadoras y de alto impacto en las comunidades en las que están asentadas. Articulando producción cooperativa y distribución y comercialización mutual, “Campo Abierto” viene a atender específicamente las necesidades del sector.