¿El INAES es el responsable de la adversa situación económico-financiera de la cooperativa lactea SanCor?


Escribe ROBERTO MOLINA

Los profesionales del derecho que se desenvuelven en el cooperativismo argentino, por lo general, son sobrios y bien ubicados cuando deben expresarse con respecto a situaciones que acontecen en el ámbito de las entidades de la economía social.

Pero, claro, eso no quiere decir que todos respeten a rajatabla esos lineamientos. Por ahí suele aparecer alguno que se descuelga con expresiones alejadas de la realidad, que aparecen como inexplicables cuando provienen de un profesional del derecho.

Tal es el caso de Roberto Fermin Bertossi, un abogado que ostenta larga trayectoria en el sector y que registra algunas otras expresiones descolgadas. Ahora afirma que “el INAES pudo evitar la crisis de SanCor” (¡¡??). Y hace responsable al organismo de control por la situación de esa entidad.

Este señor afirma que tanto el INAES como los órganos competentes de Córdoba y Santa Fe “son los primeros responsables de la crisis y suerte final de SanCor” (¡¡??).

Añade Bertossi que “ellos debieron verificar oportunamente el cumplimiento de la ley, estatuto y reglamentos” y agrega que “si los organismos de control hubieran ejercido plenamente “en tiempo y forma” sus vastísimas facultades, atribuciones, competencias y potestades, SanCor no hubiera caído al penoso estado actual”.

Seguramente, este profesional ignora que SanCor tiene toda su documentación al día en el INAES y que ahí concluye la función del organismo de control.

¿Bertossi pensará que el INAES tiene que controlar todas y cada una de las decisiones empresariales que tomen los directivos de la cooperativa láctea? Esa no es la función del organismo nacional ni de los órganos competentes provinciales.

Un profesional del derecho no puede publicar esas expresiones, porque queda en evidencia su desconocimiento de lo que verdaderamente ha sucedido en SanCor.

“El pueblo argentino está harto y demasiado pobre para continuar afrontando recurrentes salvatajes financieros provocados por los inútiles y corruptos de siempre”, puntualiza Bertossi en otro párrafo. ¿Se referirá a los directivos de SanCor?

Se refiere luego a “la pereza” del INAES y de los órganos locales, asegurando que están “sin independencia política, sin integridad profesional, sin conocimientos cooperativos, sin competencia técnica, sin ética ni imparcialidad de sus autoridades corporativas”.

Y concluye expresando: “Ahora podemos identificar, inmovilizar, denunciar y condenar a todos y cada uno de sus responsables directos e indirectos, porque esta vez su flagrante y crónico incumplimiento de deberes públicos no podrá eludir la ley en sus artículos 248 y 249 del Código Penal”.

Evidentemente, Bertossi tuvo un mal día y se descolgó con expresiones propias de quien desconoce la problemática de los desaciertos de los directivos de SanCor.