Increible: En Extremadura, España, destruyeron el tradicional principio cooperativo de “un socio, un voto”

En España, la nueva Ley de Cooperativas de Extremadura rompe con el tradicional principio cooperativo de “un socio, un voto”.  En efecto, el Pleno de la Asamblea de Extremadura aprobó esa decisión, no obstante que el cooperativismo es considerado aqui un sector empresarial de importancia para la economía extremeña.

Desde la Unión de Cooperativas de Trabajo Asociado de Extremadura (UCETA), la organización confederada de COCETA, se defendió la necesidad de modificar la legislación cooperativa existente, modernizándola y adaptándola a las necesidades actuales. Sin embargo, para UCETA esta “modernización” ha sido “más amplia de lo que en principio pudiera esperarse”.

UCETA solo expresa que la modernización ha sido más amplia de lo que en principio pudiera esperarse, pero no se pronuncia en contra de una decisión que destruye los tradicionales principios cooperativos… ¿UCETA defiende verdaderamente al cooperativismo o está a favor de su destrucción?

La nueva legislación extremeña introduce un cambio sustancial, que quiebra los Principios Cooperativos, instaurados por la Alianza Cooperativa Internacional y suscritos por las organizaciones cooperativas de todo el mundo.

Concretamente, esta normativa establece que en las sociedades cooperativas de primer grado “cada socio común tendrá voto plural proporcional a su actividad cooperativizada, sin que pueda superar un tercio de los votos totales de la sociedad cooperativa. No obstante, los estatutos sociales podrán prever un sistema de voto unitario”.

Uno de los nuevos tipos de cooperativas que contempla la nueva ley se refiere a las Cooperativas Juveniles, que “tienen por objeto proporcionar empleo y un marco apropiado para el desarrollo profesional a la juventud, mediante la prestación de su trabajo personal produciendo en común bienes y servicios para terceros”.

Además, se flexibilizan los requisitos para su creación y se rebaja la cifra de su capital social mínimo a trescientos euros; todo ello, con el objetivo de facilitar la creación de cooperativas de trabajo, como fórmula de autoempleo colectivo, entre la juventud.

Extremadura es una de las Comunidades en las que la presencia de mujeres en las cooperativas de trabajo es algo inferior a otros territorios, si bien alcanza el 40%. Si bien esta realidad no es trasladable a otras cooperativas, como las agroalimentarias.

A fin de ir cambiando esta realidad, la nueva ley introduce medidas, como la prohibición de recibir subvenciones a aquellas cooperativas cuyo consejo rector no tenga, al menos, un número de integrantes mujeres que sea proporcional al número de socias de la cooperativa; medidas incentivadoras para que las mujeres participen, activamente, en la Asamblea General para introducir la paridad en los consejos rectores, o en las comisiones ejecutivas o en otros órganos sociales.

La nueva Ley crea, también, nuevas figuras como la del “socio inactivo”, “socio colaborador”, “grupo cooperativo”, “consejeros delegados” y la de “administrador único” para aquellas cooperativas con menos de 10 socios.

Se incluyen medidas para luchar contra los falsos autónomos, especialmente presentes en determinados sectores económicos; para regular la representación de las personas trabajadoras de las cooperativas en su consejo rector; para difundir el cooperativismo y la economía social por parte de la Junta de Extremadura; y promocionar, entre la ciudadanía, el consumo de servicios y productos de las cooperativas.