Juan Antonio Pedreño: “Los valores de la Economía Social nos permiten reflexionar sobre la sociedad del futuro”

El dirigente cooperativista Juan Antonio Pedreño, presidente de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES) y de Social Economy Europe (SEE) formuló interesantes declaraciones sobre la realidad del cooperativismo de España y de Europa.

Social Economy Europe es la voz de 2.800.000 empresas y entidades de la Economía Social en Europa. Fue creada en el año 2000, bajo el nombre CEP-CMAF, Confederación Europea de Cooperativas, Mutualidades, Fundaciones y Asociaciones con el objetivo de establecer un diálogo permanente entre la Economía Social y las Instituciones europeas. En 2008 se transformó definitivamente en Social Economy Europe.

El siguiente es el texto de un reportaje efectuado por un medio de difusión de Europa:

— ¿Por qué la Unión Europea ve cada vez más interesante el modelo de empresa de economía social? ¿Cómo se ve hoy el modelo Mondragón?
— Hoy la Unión Europea y todo el planeta están experimentando profundas transformaciones económicas, sociales, y tecnológicas. Avanzan la digitalización, el blockchain o el big data o el aumento de desigualdades. Seguramente, no se entendería hoy la economía social sin el cooperativismo y sin la plasmación práctica de esos principios y valores en una realidad empresarial y social como es Mondragón.

— ¿La Economía Social ofrece soluciones a sus ciudadanos en Europa?
— Europa necesita conectar con sus ciudadanos, acercarse a ellos para dar soluciones a sus problemas reales tales como el desempleo, el trabajo precario, la exclusión social, la discriminación, reducir en definitiva las desigualdades entre personas. Procurar que nadie se quede atrás. Y la Economía Social le ofrece estas soluciones.

— ¿Se puede afirmar que es una economía al servicio de las personas…?
— Una economía al servicio de las personas y apegada al territorio. Cercana. Conocedora de esas necesidades y comprometida en la construcción de un futuro de desarrollo sostenible y progreso económico y social con sólidos cimientos en la cooperación, la democracia, la solidaridad y el respeto a la diversidad.

— ¿Cómo se perfila Mondragón como referente empresarial europeo de la Economía Social?
— Desde esta premisa, Mondragón se observa como el referente empresarial europeo de la Economía Social y el generador de esos valores que aporta el cooperativismo y que han tenido de base para la construcción de esa otra economía. Se observa como el lugar al que hay que volver a menudo para consolidar los compromisos personales, empresariales e institucionales con este modelo de empresa. La Economía Social es el referente en la construcción de un tejido empresarial apegado al territorio y a las personas.

— ¿Hay un plan de acción europeo para la Economía Social?
— Seguramente necesitaría un espacio mayor para explicar esto, pero remitiré la respuesta a la invitación que SEE ha hecho a la Comisión para establecer un Plan de Acción Europeo para la Economía Social. Un plan que SEE ha presentado a las diferentes instituciones europeas y a los partidos políticos y especialmente al vicepresidente de la Comisión Europea, Jyrki Katainen. Un plan para que las futuros políticos europeos contemplen de manera decidida y especial a la Economía Social.

— ¿Qué características tiene el plan que desde la SEE se propone a la Comisión Europea?
— Se trata de un plan que impulse la visibilidad, que genere innovaciones sociales y tecnológicas, que mejore el acceso a la financiación y a los fondos de la UE y que permita operar a las entidades de la Economía Social en el Mercado en igualdad con el resto de empresas, lo que implica eliminar los obstáculos jurídicos que puedan limitar su capacidad de crecimiento.

— ¿Significa esto un reconocimiento a la Economía Social?
— Se trata de que se reconozca a la Economía Social como un actor transversal de todas las políticas socio-económicas. En definitiva, que se genere un ecosistema de fomento y desarrollo de la economía social. Este Plan que presenta SEE a la Comisión Europea está estructurado en torno a 7 pilares, 20 medidas y 64 acciones.

— ¿Es la Economía Social un actor clave para la consecución de los ODS?
— Queremos hacer realidad un sueño. Porque dicen que si le pones fecha a un sueño, se convierte en meta. Si esa meta la divides en pasos, se convierte en un plan. Si ese plan está apoyado en acciones, se vuelve realidad. Las instituciones europeas y mundiales han lanzado dos iniciativas para hacer una Europa más social, un mundo mejor. Me estoy refiriendo al Pilar Europeo de Derechos Sociales, una iniciativa clara de la UE, donde la Economía Social adquiere un papel protagonista para hacer realidad esa necesidad que es una Europa más social.

— ¿En qué se fundamenta ese papel protagónico que ha adquirido la Economía Social?
— Lo adquiere porque la Economía social contribuye a responder a los tres objetivos principales como son la reducción de las desigualdades, la respuesta a los nuevos desafíos que plantean las transformaciones del mercado laboral y la necesidad de mejorar los sistemas de bienestar.

— ¿Cómo ve los valores de la Economía Social con respecto al futuro?
— Los valores de la Economía Social son fundamentales para reflexionar sobre la sociedad del futuro y sobre qué sociedad queremos. Y en ese sentido la segunda iniciativa es la Agenda 2030 y los ODS, que persiguen un crecimiento compatible con la salud del planeta, que aseguren un reparto más equitativo de la riqueza y que ofrezca mejorar oportunidades de vida para todas las personas.

— ¿Cómo identifica hoy la Comisión Europea a la Economía Social?
— Es indudable que la propia Comisión Europea identifica a la Economía Social como un factor imprescindible para conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible, priorizando su acción en el objetivo número 8, que persigue un crecimiento sostenible, el pleno empleo y un trabajo decente.

— Finalmente, ¿cómo definiría hoy a la Economía Social…?
— Día a día, demostramos que somos un ejemplo de que otro modelo económico es posible, donde la eficiencia empresarial se combina con los valores de la solidaridad, responsabilidad y cohesión social. Somos un ejemplo de que hay otra forma de generar riqueza, de compartirla y de responder a lo que la sociedad está demandando, y que además corrige desigualdades y desequilibrios sociales. Estamos convencidos de que la Economía Social es una de las soluciones que el futuro demanda. No olvidemos esto… Ahora, sin duda, es el momento de la Economía Social.

Fuente: https://www.tulankide.com/es