La Cooperativa CALF, de Neuquén, abandonaría la generación eléctrica para dedicarse a la distribución

La Cooperativa Eléctrica CALF, de la ciudad de Neuquén, estaría dispuesta a abandonar la generación de energía para enfocarse exclusivamente en la distribución. En efecto, esta entidad ingresó al mercado de generación eléctrica en el año 1992, al adquirir el 40 por ciento de las acciones de la central térmica Alto Valle, que en 2007 canjeó por una participación del 6,5 por ciento en el complejo hidroeléctrico de Cerros Colorados.

Pero ahora, una oferta superadora presentada por la operadora del complejo, la firma Orazul, mantiene a la cooperativa a un paso de decirle adiós a 25 años de generación.  El desembarco de la cooperativa en la central térmica Alto Valle se concretó a través de una alianza con Duke Energy, en la que la cooperativa tenía el 40 por ciento de las acciones de una central que posee una capacidad de 79MW.

Tras varias idas y vueltas en torno al pago de las utilidades o su compensación, CALF migró su capital accionario a la hidroeléctrica que también poseía Duke. El canje representó el 6,5 por ciento de las acciones de la central que tiene una potencia instalada de 497 MW.  Las tratativas por la venta de la cuota accionaria de la distribuidora neuquina comenzaron hace un par de años de la mano de un reclamo por el pago de las utilidades de la hidroeléctrica.

El presidente del Consejo de Administración de la CALF, Carlos Ciapponi, declaró publicamente que hace cerca de una década que la cooperativa no estaría recibiendo las utilidades por la generación. Luego de una oferta inicial, que fue rechazada por la cooperativa, la firma que compró los ex activos de Duke Energy, realizó recientemente una nueva oferta, que según se supo alcanzaría en conjunto los 94.000.000 de pesos.

En medio de las negociaciones las autoridades de CALF buscaron una alternativa: propusieron a la empresa del mercado mayorista Cammesa que se tomen las utilidades pendientes de liquidación como saldo a compensar la compra de energía, pero la propuesta fue rechazada.

En ese contexto, la nueva oferta por las acciones es vista con buenos ojos por la cooperativa ya que la entidad busca centralizar su actividad en el mercado de distribución. Esto quedó plasmado tanto en el canje del servicio telefónico que se negocia con la cooperativa de Plottier, como con el reciente ofrecimiento público que hicieron al gobierno de Río Negro para una eventual concesión del servicio que hoy posee Edersa.

Pero además la propuesta de la venta del paquete accionario representa una oportunidad para CALF ante el estrecho plazo de concesión que le resta a la hidroeléctrica del río Neuquén.

“En 2023, es decir en poco más de cinco años, la concesión de Cerros Colorados vence y eso implicaría para la cooperativa quedarnos sin nada si no negociamos antes”, detalló Ciapponi.  De todos modos se advirtió que por el reglamento de la cooperativa la aprobación o no de la nueva oferta deberá ser debatida en una asamblea de la entidad.