La cooperativa que reemplazó a SanCor, en Brinkmann, ya procesa 200.000 litros de leche mensualmente

En la localidad cordobesa de Brinkmann, la Cooperativa de Trabajo Nueva Esperanza — compuesta por familiares de trabajadores de la ex planta láctea que perteneciera a SanCor — está desarrollando una intensa actividad. Procesa alrededor de 8.000 litros de leche por día, que transforma en 20.000 kilos de queso al mes. Proyecta alcanzar los 12.000 litros diarios y, en un futuro no muy lejano, trasladarse al Parque Industrial de esa ciudad con planta propia.

En un contexto económico difícil, marcado por la caída de las ventas, la inflación, la incertidumbre y la fuerte presión fiscal, hace un año, un grupo de familiares de trabajadores de la ex planta SanCor, en la localidad de Brinkmann, Departamento de San Justo, constituyeron esta cooperativa láctea para no perder el empleo y darle continuidad a la producción de quesos.

Así, el 20 de junio de 2018 crearon “La Nueva Esperanza Ltda.”, marcando un precedente en la ciudad siendo que es la primera cooperativa láctea en la historia de Brinkmann.

En febrero de este año comenzaron con la producción de quesos, procesando apenas 4.000 litros semanales. En cinco meses, el crecimiento fue notable siendo que actualmente procesan 8.000 litros diarios (producen de lunes a sábados), es decir, 48.000 semanales y unos 190.000 al mes, los que se traducen en 20.000 kilos de queso en todas sus variedades (sardo, pategrás, cremoso, barra y portsalud).

La planta cuenta con capacidad para procesar 12.000 litros diarios, por lo que la meta de estos 22 trabajadores — que actualmente integran la cooperativa — es alcanzar ese número a corto plazo. A futuro, el sueño es superar ese techo y trasladarse al Parque Industrial de Brinkmann, con planta propia, sumando asociados y generando nuevos puestos de trabajo.

Los quesos se venden en horma a grandes distribuidores de Córdoba, Santa Fe y Tucumán, pero también de manera fraccionada para despensas, rotiserías y restaurantes de la ciudad y localidades vecinas, así como también en el “minisupermercado” propio anexo a la cooperativa, junto a alimentos de otros rubros.

“El comienzo no fue fácil”, recordó la presidenta de la cooperativa, Melina Gerbaldo. “La creación de la cooperativa data de junio de 2018, pero recién en noviembre obtuvimos la matrícula nacional y allí logramos contar con un crédito otorgado por la provincia de Santa Fe, con el que montamos la quesería a fines de enero de 2019 y finalmente comenzamos a producir en febrero”, comentó.

Gerbaldo reconoció que conseguir la materia prima fue todo “un desafío” siendo que en verano la producción de leche disminuye, y a su vez, había que convencer a los productores de apostar a algo nuevo, lo cual finalmente consiguen a través de estrategias de pago.

“De los seis proveedores de leche que tenemos, tres nos entregan de manera exclusiva”, destacó. Se trata de productores de Brinkmann y zonas aledañas, muchos de ellos anteriormente entregaban a SanCor.

La presidenta de La Nueva Esperanza contó que “el 15 de febrero, cuando se realizó la inauguración oficial de la cooperativa ya hacía una semana que estábamos elaborando quesos, pero sólo producíamos una vez a la semana, alrededor de 4.000 / 5.000 litros de leche, porque era lo único que conseguíamos”.

Destacó que el crecimiento fue paulatino pero superó sus expectativas. “Al mes ya estábamos trabajando tres días a la semana, luego día por medio hasta llegar a elaborar todos los días”, continuó.

En la actualidad, añadió la dirigente, “procesamos 8.000 litros diarios de leche, de lunes a sábados, es decir unos 48.000 litros semanales y cerca de 200.000 mensuales, lo que nos permite obtener unos 20.000 kilos de queso de diversas variedades, siendo que se calcula entre un 10-13% de rinde”.

Hoy fabrican quesos duros (sardo y pategrás), cremoso, barra y, a pedido de la gente, portsalud.
Si bien la mayor parte de la producción se comercializa en comercios y restaurantes de Brinkmann y la región, “hay un número de grande de distribuidores que comercializan la mercadería en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Tucumán”.

“Los mismos se venden en negocios minoristas (despensas, restaurantes, rotiserías) de la ciudad y localidades vecinas como Morteros, Porteña, San Francisco, pero también tenemos grandes distribuidores que compran nuestra mercadería”, resaltó Gerbaldo. Añadió que “de los seis proveedores de leche que tenemos, tres nos entregan de manera exclusiva”.

Asimismo, recordó que tanto los quesos como la crema que obtienen en La Nueva Esperanza se fraccionan y se venden en la proveeduría que funciona como anexo a la cooperativa (en el local que alquilan sobre calle Sarmiento 860). Allí venden además alimentos de otros rubros.

“El almacén terminó siendo un minisupermercado por la gran variedad de productos que fuimos incorporando ante la demanda de la gente. Tratamos de mantener buenos precios para que sea accesible a toda la población”, dijo la titular de la cooperativa.

Los quesos también se venden fraccionados en la proveeduría anexa a la sede cooperativa. La planta está preparada para procesar 12.000 litros diarios, esa es la meta de la cooperativa. Alcanzado ese nivel de producción, irá entonces en busca de nuevos mercados.

“Nuestro máximo objetivo, que lo visualizamos a no muy largo plazo, es superar los 12.000 litros diarios, que la planta nos quede chica y así tengamos que trasladarnos al Parque Industrial de Brinkmann con un nuevo establecimiento propio, sumar asociados y crear más fuentes de trabajo”, agregó la dirigente con indisimulado orgullo.

La cooperativa cuenta hoy con un plantel de 22 asociados, de los cuales 10 se abocan a la producción y el resto, a la administración y proveeduría. “Por el momento no tenemos un horario definido de trabajo, sino que aportamos la mayor cantidad de horas posible cada uno para abocarnos al crecimiento de la cooperativa”, sostuvo su presidenta.

Asimismo, contó que las ganancias obtenidas se dividen en partes iguales, aunque en esta primera etapa la prioridad es “hacer frente a las obligaciones y compromisos que asumimos”.

En cuanto al nacimiento de La Nueva Esperanza, Gerbaldo recordó que “habían quedado alrededor de 20 empleados de SanCor, en Brinkmann, sin ser reacomodados en otras plantas, por lo que surge la idea de armar esta cooperativa”.

Gerbaldo se refirió a la situación laboral actual de estos trabajadores. “Aún no se llegó a ningún acuerdo con la empresa por lo que siguen en condición de jornada libre (no van a trabajar y perciben el 70 % del sueldo)”.

En este sentido, la presidenta de La Nueva Esperanza comentó que “una vez que resuelvan su situación con SanCor, la idea es que se sumen como asociados de nuestra cooperativa”.

Finalmente, la titular de la cooperativa expresó: “nuestro objetivo fue siempre hacer un producto de calidad y a buen precio, sabiendo que los lácteos son alimentos indispensables en la mesa”.