La significativa importancia del accionar de las cooperativas de electricidad pampeanas

Las cooperativas de servicios públicos de la provincia de La Pampa han demostrado una gran fortaleza en su desenvolvimiento, porque no obstante la crisis y la recesión reinantes son las únicas empresas que no solo han registrado crecimiento, sino que también mantuvieron y acrecentaron puestos de trabajo.

Según un informe que publicó recientemente el diario “La Arena”, el monto de las operaciones ordinarias de 29 cooperativas eléctricas a sus 135.480 usuarios finales (asisten a 344.000 pampeanos) registró en 2018, según lo indican los balances de las entidades solidarias, un giro comercial por 2.620 millones de pesos.

Según se indicó, la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa (CPE) obtuvo 1.148 millones de pesos y Corpico 476,6 millones durante 2018, lo que constituye un 62 por ciento del total. Pese a la recesión, las entidades solidarias siguen creciendo.

Estas entidades, además de la venta de energía, también brindan servicios de Internet, televisión, telefonía fija, agua potable y cloacas, gas, sepelios, servicios sociales, fábricas de columnas, transporte, etcétera. Crecieron a pesar de la recesión económica del país e inclusive mejorando el empleo.

El resto de las 27 cooperativas, entre ellas las más importantes, como Cosega (de General Acha), Coospu (25 de Mayo), Coseria (Alvear), Cospec (Castex), Cosypro (Quemú), Cevic (Victorica), CEW (Winifreda), totalizaron otros 995.894.387 pesos.

En medio del ajuste y del desempleo advertido en 2018 las cooperativas eléctricas fueron las únicas que crecieron en la provincia. Lograron aumentar el nivel de empleo del ejercicio 2017 con 1.257 agentes en su planta de personal en relación de dependencia (512 en la CPE y 330 en Corpico), es decir 1,1 por ciento más. La
clave es que la cuantía de dinero que circula dentro del sistema cooperativo se reinvierte en las comunas donde se originan.

Solo en inversiones de bienes de capital llegó a 420 millones, pero el año pasado el 40 por ciento se destinó al sector de las comunicaciones (redes de fibra óptica), 22 por ciento al eléctrico y el 38 por ciento restante a otros servicios comunitarios.

Sin embargo, el estado de resultados de la mayoría de ellas no fue de los mejores debido el fuerte contexto inflacionario y el aumento de la morosidad. Pero aquellas entidades solidarias que cuentan con una mayor respaldo financiero, obtuvieron resultados no operativos (ganancias por las altas tasas bancarias) que mejoraron notablemente sus balances y por ende activos y patrimonios netos.

Pero el dato referencial más trascendente es que desde hace varios años el patrimonio neto de las cooperativas de servicios públicos de esta provincia, se incrementa en forma sostenida no obstante las etapas recesivas que han afectado el normal desenvolvimiento de varias de ellas, especialmente las más pequeñas.

Indudablemente la sumatoria de activos, corrientes y no corrientes, de las cooperativas siguen para arriba ya que según datos de los estados contables cerrados entre junio y diciembre de 2018, los activos de las 29 entidades del servicio eléctrico, exceptuando las de origen agropecuario, fue de 2.101 millones de pesos.

El 37 por ciento se lo llevó la CPE de Santa Rosa, con 757.742.103 pesos, seguido de la Corpico con 413.571.230 pesos (19,7 por ciento) y el resto de ellas con 976.738.100 pesos. En concreto, la facturación de las cooperativas a sus asociados llegó el año anterior a la suma promedio de 19.338 pesos por usuario final.

Otro detalle importante a destacar está referido al capital suscripto por el sistema cooperativo, que llegó en el ejercicio fiscal del año pasado a los 664.600.200 pesos. Concretamente, las ventas de 29 cooperativas que están integradas en la Federación Pampeana de Cooperativas (Fepamco) alcanzaron una facturación total de 2.620 millones durante 2018, lo que implica un incremento del 38 por ciento en valores corrientes con respecto de 2017, mientras el empleo en el sector creció un 1,1 por ciento y las inversiones en bienes de uso se acrecentó en 516 millones.

Según datos obtenidos en la Secretaría de Energía de la Nación, en 2018 hubo en La Pampa 135.480 usuarios finales con un consumo de fluido eléctrico en sus hogares que trepa al 98 por ciento de los domicilios, a través de 29 cooperativas en 62.000 kilómetros cuadrados.

Además del servicio eléctrico, las cooperativas pampeanas brindan una variada gama de prestaciones anexas. Se aprecia una destacable expansión de los servicios comunicacionales (televisión, Internet, y telefonía celular), aunque su sustento sigue siendo aquel para el cual fueron creadas: el suministro eléctrico.

En Argentina, hay 687 cooperativas eléctricas que asisten a 2.940.000 usuarios, algo así como a 9 millones de personas, es decir 20 por ciento del total de habitantes del país. En lo que se refiere a la población rural, las cooperativas brindan servicios al 45 por ciento de los habitantes.

La fuerte expansión cooperativa sigue demostrando la necesidad de redoblar la apuesta para que el gobierno nacional no insista en su actitud de que las cooperativas paguen el Impuesto a las Ganancias, como se lo intentó en el último Pacto Fiscal para aprobar el Presupuesto del corriente año.

Vender al precio al costo o a precio justo, es decir, integrado sólo por gastos operativos y desprovistos del lucro o ganancia, legítimo en empresas comerciales, pero impropio para ellas, ha sido la solución. Los números de la facturación final del cooperativismo pampeano a sus asociados por 2.620 millones lo avalan y son una muestra cabal de que sigue siendo un sector clave para el despegue de la economía provincial y que ningún partido político, sea de la extracción que fuera, podrá hacerla a un costado en las próximas elecciones provinciales.