Los trabajadores del Hotel Bauen, de Buenos Aires, confirmaron que abandonarán el establecimiento


Los trabajadores del Hotel Bauen, de Buenos Aires, confirmaron que abandonan el histórico edificio de la avenida Callao 360, tras 17 años de funcionar como una cooperativa que resistió múltiples intentos de desalojo y crisis económicas, pero que no pudo aguantar el freno total de su actividad por culpa de la pandemia de coronavirus.

Hace pocas horas, los trabajadores del Bauen hicieron pública una carta abierta, ante el cierre del hotel cooperativo: “Nos vamos pero ya estamos llegando”. Confirmaron que abandonan el establecimiento, pero continuarán con el Espacio Cooperativo Bauen, iniciado hace 17 años ante intentos de desalojo. Sin embargo, la esperanza queda, ya que continuarán con la cooperativa. Además, apelaron a “la sensibilidad del gobierno” para brindarles ayuda y así poder continuar con su proyecto, al recalcar que es un espacio “de utilidad pública”.

APELARON A LA SENSIBILIDAD DEL GOBIERNO

“Durante 17 años enfrentamos muchas adversidades. Superamos todas. Hemos luchado con alegría, agradecidos de experimentar esta pasión colectiva. En nuestro querido Bauen hemos trabajado, nos hemos abrazado, reído, llorado, fuimos desdichados y felices. Ninguno de nosotros y nosotras elegiría otro modo de atravesar estos últimos 17 años”, recordaron en una carta abierta.

En este sentido, remarcaron que desde 2003, al hacerse cargo del hotel, atravesaron “varios intentos de desalojo y múltiples clausuras y presiones de todo tipo. Vivimos una gran decepción cuando el expresidente Mauricio Macri vetó la ley de expropiación, que fuera aprobada por ambas cámaras legislativas”. Lamentaron sobre la normativa que consiguieron en 2016, la cual declaraba al edificio de utilidad pública y, a cambio de los créditos impagos durante 40 años, establecía que el Estado debía escriturarlo a su nombre y ceder en comodato la gestión a la cooperativa. Pero ello no se concretó en los hechos.

“En estos 17 años superamos todo tipo de adversidades. Ganamos muchas batallas, resistimos los embates del proyecto neoliberal encabezado por Macri y sin tener resuelta por parte del Estado la posesión del inmueble. Hemos sido acompañados por todos los que sienten que en el Bauen se puso en práctica la construcción colectiva, la inclusión de género y de las diversidades, un espacio espejo de las luchas sociales”, señalaron en una declaración.

“LA PANDEMIA NOS AFECTÓ CON LA PARALIZACIÓN”

Añadieron que “lamentablemente, no hemos podido con la pandemia. Esa furia invisible que afecta a millones de personas en el mundo también nos afectó con la paralización total de nuestros servicios. Pero ahora hacemos una pausa que será pequeña. Dejamos el hotel y nos llevamos el Espacio Cooperativo Bauen. Acá no termina nada. Acá empieza todo”.

“Vamos a revivir el mundo social, político y cultural que latió en las paredes del Bauen en otro rincón de nuestra ciudad. Esta experiencia de 17 años está en su mejor momento: confiamos en la sensibilidad del gobierno y en su ayuda para seguir con el proyecto que expresamos. La resistencia al neoliberalismo de miles de trabajadores junto a organizaciones sociales como la nuestra, merece el acompañamiento necesario para su consolidación definitiva en esta etapa”, enfatizaron, en un pedido a la gestión de Alberto Fernández.

Finalmente, cabe consignar que la cooperativa del Bauen puso a la venta todo el mobiliario del hotel. Desde hace quince días, ofrece los colchones, muebles, sillas, televisores y vajilla del histórico edificio de Callao 360. El cierre desde marzo por la pandemia sumó más deudas y algunos de los trabajadores que resistieron 17 años, ya no tienen ni para comer.

La cooperativa de trabajadores del hotel Bauen se convirtió en un emblema para las empresas recuperadas. No sólo invirtieron en recuperarlo, sino que abrieron un bar y gestionaron 222 habitaciones y 8 salones. Desde el 2007 convivieron con una orden de desalojo que fueron frenando con diferentes apelaciones.

En la última sesión parlamentaria del 2016, lograron la sanción de una ley que declaró el edificio de utilidad pública y se aprobó la expropiación del hotel. La idea era que el Estado recuperara y escriturara a su nombre el edificio de Callao 360, que la familia Iurcovich logró proyectar en 1976 e inauguró para el Mundial ’78, gracias a créditos del Banade, entre otras entidades, que nunca terminaron de ser saldados. Cuando se sancionó la ley de expropiación hubo llantos y abrazos, que se repitieron en diciembre de 2016, cuando el ex presidente Mauricio Macri decidió vetarla.

MUCHAS DEUDAS Y NO HAY INGRESOS

Con deudas y sin ingresos salvo el cobro de IFE y alguna ayuda económica a trabajadores autogestionados, varios de los miembros de la cooperativa del Bauen tuvieron que ir a comedores para poder sobrevivir en la pandemia, según contó Eva Lossada, presidenta de la cooperativa. En este contexto decidieron vender desde colchones y sommiers a $7000; televisores de 21 pulgadas a $2000; heladeras de frigobar a $10.000; sillas desde $500; juegos de sillones a $5000; termos eléctricos desde $1400; pie de micrófono a $200; dos parlantes a $12.000. Todo esta a la vista y se puede visitar de lunes a viernes de 10 a 16 horas y sábado de 10 a 14 horas en Callao 360, CABA.

Hay de todo, desde cestos de basura a $100; frazadas a $300; cafeteras a $3000; teléfonos a $500 hasta máquinas de coser, lámparas, almohadas, manteles y toda clase de vajilla. Se vendió bastante, pero aún queda todo el lobby y tres salones repletos de objetos. Los colchones fueron los más codiciados, pero aún quedan.

En pocos días, cerrará sus puertas este hotel de tres estrellas con 42 años de historia, ubicado en una de las mejores zonas de la ciudad. La cooperativa de trabajadores del Bauen se mudará a otro espacio para poder seguir desarrollando actividades culturales y gastronómicas.