Marcelo Collomb dice la verdad, pero no toda, sobre la facturación de las cooperativas de electricidad

Escribe ROBERTO MOLINA

El presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), doctor Marcelo Collomb, formuló declaraciones sobre la controvertida Resolución 3442/18, emitida por el organismo a su cargo, referida a la obligatoriedad de que las cooperativas facturen el servicio eléctrico a sus asociados en forma separada del resto de las prestaciones que brindan estas entidades.

El funcionario explicó (en una nota que le efectuó el órgano de difusión de Cooperar) que “sobre esta resolución, tomó intervención la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, lo que originó que luego la Secretaría de Comercio Interior emitiera otra resolución, considerando razonable la que había emitido el INAES”.

Añadió seguidamente que “ahora estamos cursando comunicación a las cooperativas, solicitándoles la presentación ante nuestro organismo de una declaración jurada y el modelo de facturación que están utilizando. Hay cooperativas que ya lo vienen haciendo, que vienen trabajando bien con esta forma de facturación y no les ha generado inconvenientes”.

El INAES es la autoridad de aplicación de las cooperativas. Se supone que tiene que estar atento al estricto cumplimiento de lo que establece la Ley 20337. Pero esto de disponer de qué manera tienen que facturar las cooperativas, ¿es una cuestión que le compete específicamente al INAES? ¿La facturación de las cooperativas a sus asociados tiene que ver con lo estrictamente cooperativo?

En este sentido, Collomb señaló a las cooperativas eléctricas de Coronel Charlone y de Coronel Pringles (a esta última pertenece el presidente de Cooperar) como las entidades que ya vienen facturando la electricidad por separado, mencionando también a las cooperativas de Castelli y de Zárate, como así también otras de la provincia de Córdoba.

“Esta inquietud que se ha generado entre las cooperativas eléctricas no debería ser tal y en todo caso debería generar tranquilidad. Las entidades que ya vienen facturando por separado, no han tenido problemas y esto no ha afectado los recursos que las cooperativas necesitan para continuar operando”, puntualizó en otro pasaje de sus declaraciones.

Y prosiguió: “Una cosa es la provisión del servicio de electricidad, motivo por el cual fue creada la cooperativa, y otra cosa son los servicios sociales, donde los asociados deciden voluntariamente si los utilizan o no y no pueden estar obligados a pagarlos en la misma facturación del servicio eléctrico”.

Lo que expresa el doctor Marcelo Collomb es una verdad absoluta, que todos los cooperativistas conocen. Pero, en honor a la verdad, el funcionario ha dicho solo una parte de la verdad. Y esa parte de la verdad él la conoce perfectamente bien, porque no es un funcionario político y porque tiene muchos años de actuación en el INAES.

Y esa verdad consiste en que las cooperativas de servicios públicos no agregan absolutamente nada en las facturas, si no cuentan con la previa autorización individual de los asociados o aprobación asamblearia. Este es el punto de partida sobre el cual nadie dice nada. Y Collomb tampoco.

Concretamente, si las cooperativas eléctricas y de otros servicios públicos efectúan agregados en las facturas, es porque los asociados así lo han decidido. Esto no es una medida que adoptan las cooperativas, porque se les ocurrió a sus directivos. Y ya que el INAES ha sido el generador de este gran problema, sería bueno que Collomb señalara si hay alguna cooperativa que está cobrando algún servicio, sin contar con la autorización del socio o de la asamblea.