Se efectúa actualmente una incorrecta utilización de los fondos del 5% de Educación Cooperativa


Desde hace muchos años, los datos de la realidad vienen mostrando que un gran número de cooperativas, de distintos puntos del país, vienen utilizando en forma incorrecta los fondos provenientes del  artículo 42 de la Ley 20337, que deben ser utilizados exclusivamente para todo aquello que tenga directa relación con la educación y promoción del cooperativismo.

Este problema ha sido detectado por los funcionarios del INAES, quienes han comprobado que esos fondos son utilizados, voluntaria o involuntariamente, para fines que no son los que especifica con toda claridad la Ley de Cooperativas.

Prensa Cooperativa consultó el tema con algunos funcionarios del organismo nacional de contralor y las referencias que brindaron muestran el error conceptual de los dirigentes en la utilización de esos fondos.

El error que se repite con mayor frecuencia es la entrega de fondos a una escuela para ser utilizados para pintar, efectuar refacciones, adquirir un calefactor y cubrir cualquier otra necesidad de la escuela.

Eso no es hacer educación y promoción del cooperativismo, pero los dirigentes están convencidos de que con eso cumplen con lo que establece el artículo 42 de la ley.

Las cooperativas pueden ayudar a una escuela o a una entidad de bien público, de la manera que deseen hacerlo, pero no utilizando los  fondos de Educación Cooperativa.

Otros de los errores es la utilización de ese dinero para ayudar a los bomberos voluntarios del lugar o a la sala de primeros auxilios o a la parroquia. También creen los dirigentes que donar una bandera nacional a cualquier institución, es hacer educación y capacitación cooperativa. Esto es incorrecto. Lo correcto sería donar una bandera del cooperativismo.

Debe suponerse que, en la mayoría de los casos, el error es involuntario. Así lo entienden, también, desde el INAES y eso es lo que se proponen corregir, efectuando las notificaciones correspondientes a las cooperativas que han incurrido en ese error.

Pero al margen de los errores involuntarios, aparecen los errores cometidos deliberadamente, es decir, la utilización indebida de esos fondos.

En este sentido podría mencionarse un caso que bien puede ser considerado emblemático en la inadecuada utilización de esos fondos.

Se trata de una cooperativa farmacéutica, ya desaparecida, que anualmente organizaba lo que ella denominaba “Congreso Educativo del Cooperativismo Farmacéutico”. Se trataba
de una reunión de tres días (un fin de semana), donde se trataban exclusivamente temas comerciales del cooperativismo farmacéutico.

El encuentro concluía siempre con una gran festichola, en un lujoso hotel, donde presentaban a artistas reconocidos.

Y el tema de educación cooperativa ocupaba apenas una hora, a lo sumo hora y media, de esas tres jornadas. Presentaban a una figura muy respetada del cooperativismo para dar una charla y eso era todo el contenido de educación cooperativa.

Por supuesto, la totalidad del gasto que implicaba esos tres días del congreso, la entidad organizadora lo cubría con el fondo de Educación Cooperativa. Esa entidad producía excedentes muy importantes.

Estas picardías de los dirigentes son las que  no se deben cometer…