En Uruguay, la justicia autorizó la venta a los trabajadores de maquinarias y el edificio del Molino Florida

En la República Oriental del Uruguay, el Poder Judicial autorizó la venta de las edificaciones y maquinarias del Molino Florida a los trabajadores, quienes luego de la quiebra de la empresa dieron comienzo a un emprendimiento cooperativo del cual dependen 80 familias.

El coordinador general de la Cooperativa de Trabajadores del Molino Florida, Nelson Más, explicó que “la decisión de la Justicia implica salir de la incertidumbre en la que vivíamos”, en referencia a la posibilidad de que un tercero adquiriera la deuda de la Sociedad Anónima, que hoy es propiedad el Banco de la República Oriental del Uruguay.

“Sabíamos que algunos empresarios habían hecho averiguaciones en el banco, lo que nos había generado cierta preocupación”, señaló Más. Hasta el momento, la Cooperativa de Trabajadores había explotado la infraestructura existente con autorización del banco y de la Justicia, pero en forma precaria.

La deuda que dejó la Sociedad Anónima ascendía a “alrededor de 1 millón y medio de dólares. Nosotros ya habíamos amortizado más de 100.000 dólares, que salieron de los despidos que deberíamos haber cobrado y de la venta de un par de camiones”, informó el directivo de la Cooperativa.

Según narra el cooperativista, “la semana pasada le hicimos un oferta de compra a la Sindicatura que estaba a cargo de administrar el quiebre de la sociedad anónima, el banco la aceptó y la remitió a la Justicia, el Juez estuvo de acuerdo y dictó sentencia, disponiendo que se aceptara nuestra propuesta de compra”.

La venta de instalaciones y maquinarias tiene un precio fijado de 950.000 dólares, más algunos otros gastos, indicó Más, quien dio cuenta que el importe para concretar la compra venta de la infraestructura edilicia, y máquinas y herramientas, proviene de “una línea de financiamiento del propio banco y otra del Fondo de Desarrollo del Instituto Nacional de Cooperativismo”.

“La adquisición nos permite trabajar tranquilos, empezar a proyectar nuestro futuro y hacer cambios y mejoras en el proceso productivo. Hasta ahora no podíamos porque estábamos bajo un régimen de uso precario de las instalaciones”, agregó el dirigente. Acerca de los proyectos, el referente de la cooperativa afirmó que “ya tenemos pensadas algunas reformas, y además, tecnificar el molino, porque es un molino muy viejo y está quedado en el tiempo”.

Según informó Nelson Más, la cooperativa produce harinas de trigo, desde la del tipo un Cero hasta las cuatro Ceros y algunas premezclas. También produce harina de maíz y polenta, y en esta zafra se reflotó la tahona para producir gofio. Además, produce ración animal.

La cooperativa abastece a panaderías, fábricas de pastas y a distribuidores en 18 de los 19 departamentos del país, mientras que las raciones animales tienen por destino algunas barracas, también distribuidores y una parte se vende directamente a productores agropecuarios.

Las ventas a organismos al Estado es un área de trabajo que “recientemente estamos explorando y haciendo negociaciones. Le estamos vendiendo a algún organismo, muy poco, pero todo tienen un inicio”, indicó el directivo.

En la actualidad, integran el emprendimiento cooperativo 35 socios, a los que se les debe sumar unos 20 trabajadores, también cooperativizados, que se ocupan de las tareas de carga y descarga; más los fleteros, que adquirieron en un remate los camiones de la Sociedad Anónima quebrada y prestan servicios de flete en exclusiva al Molino. En total, unas 80 familias dependen del Molino Florida.