La Cooperativa Teléfónica de Grand Bourg dejó atrás el recuerdo de su complicada crisis financiera

La Cooperativa Telefónica de Grand Bourg, entidad que brinda servicios en la localidad bonaerense del mismo nombre, está transitando actualmente una situación de consolidación económico-financiera, que le asegura un futuro de estabilidad y continuidad de sus prestaciones. Durante más de 11 años Domingo Cardozo fue presidente de la Cooperativa Telefónica de Grand Bourg, tras la muerte de Segundo Lago, que era quien estaba al frente de la entidad.

Con esta nueva responsabilidad – que tenía que combinar con su trabajo particular — Cardozo se encontró con una entidad que tenía graves problemas financieros, las cuentas no cerraban y debía hacer una reestructuración del personal, ya que había incoherencias en los sueldos con las responsabilidades asignadas.

«FUIMOS A FONDO EN LA REESTRUCTURACIÓN»

El ex presidente recordó que «el comienzo fue duro debido a la situación administrativa de la cooperativa. Además, había empresas que nos sacaban los clientes porque no podíamos ofrecer un buen servicio».

Relata que en ese momento «trabajaban alrededor de 110 empleados que tienen sus familias atrás, por eso la restructuración del personal, al principio fue complicada pero necesaria. Tuvimos que arreglar con algunos empleados que no eran los adecuados para la cooperativa, fuimos a fondo en la reestructuración».

«Superada esa instancia — prosigue — uno de los objetivos más importantes que se debió perseguir para poner a la entidad en la era digital fue la de reemplazar los cables de cobre por la red de fibra óptica y así avanzar hacia el Triple Play (Internet, televisión y telefonía fija) para competir con otras empresas de la región. Se hizo un gran trabajo de a poco, porque eso requería una gran inversión. Creo que fue un gran acierto haber ocupado en anillar con fibra óptica  todo lo que es la jurisdicción».

UN ESCOLLO QUE FUE SUPERADO

El otro escollo que generaba pérdidas muy importantes era el Complejo Oasis. «Allí — explica Cardozo — la ecuación era simple: o se vendía el predio y los socios perdían el derecho a utilizarlo; o se alquilaba el lugar a costas de que los socios puedan disfrutarlo, aunque con participación reducida. Esta última opción fue la que predominó. Fue un problema grande porque no podíamos cambiar una lamparita, no teníamos los recursos, los profesores nos hicieron juicio».

Añadió que «la cooperativa no tenía el personal idóneo para manejar el campo, por eso negociamos con Cooper Club un alquiler y hoy ellos han hecho una inversión importante aumentando el valor del lugar por todas las modificaciones que han hecho con la pileta, las canchas, las oficinas, y demás mejoras. Y los servicios para los asociados si bien se redujeron, se mantiene en manos de la cooperativa».

En su momento la escuela que maneja la cooperativa también iba a pérdida, a tal punto que el único camino era el de cerrar la institución. Cardozo recuerda ese momento: «Se tomó la decisión de cerrarla y al enterarse Leonardo Nardini (ministro de Infraestructura y Servicios Públicos provincial), con la intervención del senador provincial, Luís Vivona, y la intendente interina, Noelia Correa, solidariamente nos han apoyado y nos han gestionado el cien por cien de subvención para el colegio y nos consiguieron un subsidio de 140 millones de pesos del Enacom».

COLABORAR CON LA COMUNIDAD, FUNCIÓN DE LA COOPERATIVA

La Cooperativa Telefónica de Grand Bourg está siempre presente en la comunidad que la rodea, por eso Cardozo recordó la participación que la misma tiene con colegios, con los centros de jubilados, los bomberos, la policía y las ONGs, por ejemplo, o las participaciones en los Días del Niño o de la Madre. «Se colabora con la comunidad porque esa es la función de la cooperativa», comentó.

Por otro lado, defendió al asociado y lo identificó como el verdadero soberano de la cooperativa. «El socio es el que tiene que ser el primer beneficiado, hay que invitarlo a todos los eventos que se hacen, son los que deciden como seguir gestionando la cooperativa, porque uno es un empleado de ellos y tiene que rendirle cuentas, uno hace un servicio para ellos», indicó.

Con una entidad que — cuando la dejó involuntariamente — mantiene 142 mil dólares en plazo fijo como respaldo para poder recurrir en caso de emergencia, Cardozo dice que tras su gestión camina tranquilo por las calles de Grand Bourg.

«Amo a la institución. Estoy muy contento con lo realizado y agradecido con el Consejo de Administración y con todo el personal, que me acompañó durante los 11 años y medio que estuve», concluyó.