SanCor enfrenta una deuda total de 400 millones de dólares, de los cuales la mitad corresponde a salarios pendientes de pago. En un intento de solucionar la situación, las autoridades de la cooperativa han comenzado a explorar la posibilidad de abrir la empresa a inversores privados.
Sin embargo, la falta de acuerdo con posibles inversores y la creciente deuda parecen estar llevando a la cooperativa a una encrucijada. La opción de un concurso de acreedores es cada vez más cercana, y aunque algunos consideran que podría aliviar la situación, también implica una reestructuración que afectaría a los empleados y a los tamberos asociados.
UN PANORAMA SUMAMENTE SOMBRÍO
El panorama es aún más sombrío si se considera la caída en la producción de leche en los últimos meses. En su apogeo, SanCor procesaba hasta 4 millones de litros de leche por día, pero hoy esa cifra se ha reducido a solo 200.000 litros diarios.
En las últimas semanas, las plantas de la cooperativa en Sunchales, Santa Fe, y en Córdoba, operan a un mínimo de su capacidad, lo que ha afectado tanto la producción de lácteos como la distribución de productos clave como quesos y manteca.
Los tamberos que aún permanecen asociados a SanCor también sufren las consecuencias de la crisis. Muchos de ellos no han recibido pagos por la leche entregada desde octubre, lo que ha llevado a algunos a retirarse de la cooperativa.
Según informes de Atilra, la falta de pagos y la creciente deuda han llevado a una disminución significativa en la cantidad de tamberos que suministran leche a la cooperativa, lo que agrava aún más la situación financiera de SanCor.
LA POSIBLE RECONVERSIÓN DE SANCOR
Ante la magnitud de la crisis, la única solución que parece a la vista es una reconversión de SanCor, de cooperativa a empresa privada. Esta propuesta, que ha circulado entre las autoridades de la cooperativa, plantea la posibilidad de que inversores privados asuman el control de la empresa para tratar de salvarla.
Sin embargo, la incertidumbre sobre el futuro de los trabajadores y los tamberos continúa, y muchos temen que la reconversión implique una mayor precarización laboral y una reducción aún más drástica en la producción.
La crisis de SanCor es una muestra de las dificultades que atraviesa la industria láctea argentina en su conjunto. La caída en la producción, la inflación y la falta de políticas públicas adecuadas para el sector han generado un escenario de alta incertidumbre.
Si bien la cooperativa ha sido un pilar de la industria láctea durante más de 60 años, la falta de una solución efectiva parece acercar cada vez más la posibilidad de su quiebra.