Antonio Roncoroni: «Las cooperativas de servicios públicos son las mejores prestadoras del servicio universal»

El doctor Antonio Roncoroni, en su condición de presidente de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Energía, Telecomunicaciones Rurales y Tecnología, estuvo en Panamá participando del Encuentro Anual de CLERTIC 2025, que este año se hizo, por primera vez, en ese país. Allí habló de los desafíos y avances en este segmento de la economía, que beneficia principalmente a las comunidades rurales..

El dirigente argentino — que, además, es presidente de la Cooperativa Telefónica de Villa Gesell (COTEL) y titular de la Federación de Cooperativas Telefónicas del Sur (FECOSUR) — destacó que este evento regional permitió intercambiar conocimientos, experiencias propias y tratar de llevarlo a la práctica con la realidad de cada país.

En ese contexto expresó que «las cooperativas son las mejores prestadoras de servicio universal, ya que llegan a los lugares donde el bolsillo de la gente no alcanza o la geografía no lo permite. Es por eso que el cooperativismo es una forma solidaria de hacer negocios”.

Durante una entrevista con el medio de difusión «La Estrella de Panamá», el presidente de CLERTIC habló sobre los desafíos del acceso desigual a servicios esenciales en las zonas rurales de América Latina y el Caribe, así como promover políticas y programas que reduzcan la brecha digital.

Por ejemplo, destacó que ya se encuentran analizando algunos proyectos de cooperativismo que se hacen en Panamá para brindar apoyo. Entre esos, los de la Cooperativa de Servicios Múltiples Profesionales en Energía, Hidrocarburos y Gas de Panamá (Coopehgas) que consisten en dos proyectos piloto en áreas comarcales.

En este contexto, Roncoroni respondió las preguntas que le formularon. Esto fue lo que dijo:

— ¿Por qué cree que el cooperativismo es una forma capitalista y solidaria de hacer negocios?
— Es muy sencillo. Somos capitalistas porque somos empresas privadas que generamos recursos y con el capital prestamos el servicio. Pero una vez que, primero, nos administramos, elegimos a nuestros directivos, no por la cantidad de acciones, por el contrario, se eligen con el voto de la mayoría de los socios, es decir, con independencia del capital. Segundo, la distribución de la riqueza solidaria. ¿Qué quiero decir con esto? El cooperativismo integra a todo el mundo que quiera integrarse a tomar un servicio. No necesita tener la obligación de hacerlo. Su nacimiento y su forma jurídica le prohibiría ser excluyente de la gente. Y tercero, cuando se genera la rentabilidad, para decir lo que se llama retorno en el cooperativismo, por lo menos en la ley argentina, el retorno se redistribuye de acuerdo a cómo lo lograron hacer aquellos que formaron el retorno a partir de sus consumos.

— ¿Cómo evalúa la brecha digital en América Latina y cómo esto refuerza el rol de las cooperativas para crear los accesos a las comunidades?
— Lo que no hay duda es que la brecha digital es muy grande. Por ejemplo, si el tema solo lo tomamos desde los teléfonos móviles, vemos que hay más teléfonos móviles que población, pero no toda la población tiene teléfono móvil. ¿Qué quiere decir? Hay gente que tiene más de dos teléfonos móviles y hay gente que no tiene teléfono móvil. Entonces, la brecha digital en América está lejos de ser superada.

— ¿Hay diferencias en la brecha digital en los distintos países de América?
— Diría que lugares como Uruguay, Chile, Argentina – que tienen bastante desarrollo- están todavía con una brecha digital superior al 25 % o 30 %. En lugares como Latinoamérica con menos desarrollo, la brecha digital llega hasta el 50 %. Creo que ese es, desde el punto de vista del cooperativismo, una oportunidad de hacer crecer nuestras instituciones, una oportunidad de que el germen del cooperativismo se multiplique a lo largo y ancho de nuestra meta.

— ¿Qué país es el que más ha reducido esa brecha?
— Desde el cooperativismo, creo que el modelo argentino es el más exitoso, porque cuenta con 2.000 cooperativas de servicios públicos, que cubren un 25 % en todo el territorio. Esto es grandísimo, porque además están atendiendo fundamentalmente en donde hay más dificultades geográficas y económicas. También demuestran que, a pesar de los grandes problemas macroeconómicos de la economía argentina, el modelo sí funciona.

— ¿Así funciona en todos los países…?
— También existen otros países que el Estado ha convertido o ha dado el servicio universal y lo han hecho con empresas estatales. Yo, claramente, estoy a favor de que el servicio lo preste la actividad privada y si es posible, cooperativas.

— ¿Qué rol juegan las políticas públicas en el desarrollo de las cooperativas?
— La primera cosa que se tiene que hacer es permitir que las cooperativas de servicios públicos se conviertan en cooperativas de internet. Que la legislación autorice esto. La verdad es que es un tema que, gracias a Dios, está quedando en el pasado, porque todas las legislaciones están permitiendo hacerlo. Segundo, lo que hay que hacer es constituir las cooperativas donde hay una que está prestando un servicio público, convertirla también en más servicio público, o sea, de internet, de electricidad,

— ¿Qué están haciendo las cooperativas en materia de desarrollo sostenible?
— Actualmente las cooperativas eléctricas en Latinoamérica están haciendo parques solares en todos lados y trabajando con parques eólicos. Mientras que las cooperativas telefónicas están luchando muchísimo contra la contaminación visual.

— ¿Y con respecto al impacto ambiental, qué están haciendo las cooperativas?
— El cooperativismo, además de prestar el servicio en condiciones geográficas adversas y en condiciones económicas no tan rentables, como la de las grandes ciudades, tiene en su objetivo el respeto por la naturaleza y fomentar la prestación de los servicios con el menor impacto ambiental posible.

— ¿Cómo se financian los proyectos de las cooperativas y cuál es el rol de las asociaciones internacionales en este proceso?
— Los proyectos se financian, como todo el cooperativismo, con el ahorro propio. Sin embargo, en Argentina hay un fondo que se llama Fondo de Servicio Universal, que lo componen todas las empresas que prestan el servicio de telecomunicaciones, que es el 1 % de recaudación y ese 1 % se utiliza para llegar al lugar donde la brecha digital no llega.

— ¿Y cómo se financia eso…?
— Los procesos se hacen con préstamos subsidiados, que no son reembolsables, en lugares donde claramente no hay un negocio para atender, sino que hay una necesidad de un servicio que hay que llevarle a la gente. Internacionalmente, lo que estamos tratando de hacer es utilizar todas las herramientas crediticias que existen en el mundo para atender la brecha digital.

— ¿Qué es lo que siempre deben tomar en cuenta las cooperativas a la hora de iniciar un proyecto?
— Primero, la legislación; segundo, detectar la necesidad, y tercero, entender que el cooperativismo arma su capital con mucho esfuerzo y trabajo, y no en 10 minutos. No generamos capital en los mercados financieros, sino a partir del aporte mutuo de los socios y del esfuerzo de años de trabajo.

— ¿Cuál es la labor de Clertic en el ejercicio de mejorar la conectividad digital en las comunidades rurales?
— Para mejorar la conectividad de las comunidades, lo primero que hacemos es que tomamos contacto con toda la gente de Latinoamérica, visitamos los países y tomamos contacto con los lugares donde hay cooperativas de servicios públicos eléctricos, para que también sean cooperativas de internet.

— ¿Hay alguna experiencia concreta que se pueda comentar…?
— Si, hay una en Chile, en Chillán, donde en 2024 inauguramos una cooperativa eléctrica muy grande, que hoy también es de internet y televisión, y que seguramente distribuirá inteligencia artificial. También en Gualeguaychú, Entre Ríos, en Argentina, en donde la cooperativa de ahí está por lanzar el servicio de internet.

— ¿Cómo es la participación cooperativa en la prestación del servicio de internet?
— En Argentina, que es el caso que más conozco, existen 1.400 operadores de servicio de internet, de los cuales 600 son cooperativas. Con eso estoy diciendo que más del 40 % de los operadores de servicio internet en Argentina son cooperativas.

— ¿Conoce la actividad que desarrollan las cooperativas panameñas?
— No. Estamos precisamente mirándolos en este momento…

— ¿Qué tipo de información es la que buscan?
— Estamos haciendo contacto con lugares como Panamá. Lo primero que hacemos es detectar la necesidad jurídica, si la tiene, y la necesidad territorial para saber si hay brecha digital. A partir de ahí, tratar de incentivar a las cooperativas que ya están funcionando, como es el caso de Coopehgas, para que presten los servicios de tecnología de la información y las comunicaciones, eléctricos y comunicación rural.

— ¿De qué manera apoyarian al cooperativismo panameño?
— Vamos a brindar apoyo a Panamá en todos los proyectos que presenten y que estén enfocados en disminuir la brecha digital y llevar electricidad rural. Todo lo que se lleve a ese lugar va a contar con el apoyo de la CLERTIC, sin lugar a dudas.

— Panamá fue, por primera vez, sede de CLERTIC 2025, ¿por qué fue importante este paso?
— Panamá ha sido un caso extraordinario de crear un encuentro regional para permitirnos llevar nuestro mensaje, juntarnos con la autoridad y los embajadores. De eso se trata, de intercambiar conocimientos, experiencias propias y tratar de llevarlo a la práctica con la realidad de cada país.