Cooperativas de las Américas, CEPAL y la ONU impulsan el rol estratégico del sector en la región

En la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en Santiago de Chile, se realizó el Seminario “Avances y desafíos del cooperativismo en Chile: reflexiones y lecciones aprendidas del Año Internacional de las Cooperativas a nivel nacional y su articulación con la agenda regional”.

Organizado por el Gobierno de Chile y el sistema de las Naciones Unidas (ONU), en coordinación con Cooperativas de las Américas, el evento reunió a representantes gubernamentales, líderes cooperativos, académicos y expertos en economía social para destacar los aportes del sector y trazar rutas futuras.

La apertura contó con intervenciones clave que subrayaron la relevancia del modelo cooperativo. Luis Fidel Yáñez, secretario de la CEPAL, enfatizó la capacidad del cooperativismo para fomentar la integración regional, la cooperación Sur-Sur y el cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

“El carácter asociativo, democrático y territorial del cooperativismo fortalece redes entre países, comunidades y organizaciones, promoviendo soluciones colaborativas y sostenibles”, afirmó Yáñez, recordando un seminario previo en mayo pasado que reafirmó el dinamismo del sector en la región y la necesidad de políticas públicas alineadas con su visión transformadora.

Por su parte, Danilo Salerno, director regional de Cooperativas de las Américas, repasó los hitos del Año Internacional de las Cooperativas 2025, incluyendo participaciones en la Cuarta Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo (FFD4) en España, la XVI Conferencia Regional sobre las Mujeres de América Latina y el Caribe en México, y la COP30 en Brasil.

Salerno destacó que “las cooperativas son actores relevantes no sólo en el ámbito económico, sino también en la erradicación de la pobreza, la creación de trabajo decente y la construcción de cohesión social, solidaridad y confianza”.

Esta visión resuena con datos regionales: en América Latina, el sector cooperativo genera más de 2 millones de empleos y moviliza recursos equivalentes al 10% del PIB en países como Argentina, Brasil y México, según informes de la Alianza Cooperativa Internacional.

Seguidamente, repasó los hitos del Año Internacional de las Cooperativas 2025, incluyendo participaciones en la Cuarta Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo (FFD4) en España, la XVI Conferencia Regional sobre las Mujeres de América Latina y el Caribe en México, y la COP30 en Brasil.

Salerno destacó que “las cooperativas son actores relevantes no sólo en el ámbito económico, sino también en la erradicación de la pobreza, la creación de trabajo decente y la construcción de cohesión social, solidaridad y confianza”.

Esta visión resuena con datos regionales: en América Latina, el sector cooperativo genera más de 2 millones de empleos y moviliza recursos equivalentes al 10% del PIB en países como Argentina, Brasil y México, según informes de la Alianza Cooperativa Internacional.

Violet Speek Warnery, coordinadora de la ONU en Chile, felicitó los avances del gobierno chileno, particularmente de los ministerios de Economía, Fomento y Turismo, y de Agricultura. “Las cooperativas son actores esenciales para enfrentar los desafíos económicos, sociales y climáticos del siglo XXI, gracias a su dinamismo, innovación y contribución al desarrollo productivo y social”, señaló.

María Ignacia Fernández, ministra de Agricultura de Chile, profundizó en las iniciativas locales, como la creación en 2024 del Instituto Nacional de Asociatividad y Cooperativismo (INAC). “El cooperativismo no es un complemento, sino un modelo estratégico para diversificar la matriz productiva, fortalecer economías territoriales, consolidar la seguridad alimentaria y redistribuir el poder. Es democracia económica en acción: territorio, identidad, solidaridad, innovación, trabajo digno y sostenibilidad”, declaró Fernández.

El seminario se estructuró en paneles temáticos que exploraron experiencias concretas. El primero abordó “Las cooperativas rurales como agentes para el desarrollo territorial y proyecciones para el Año de la Mujer Agricultora (2026)”, destacando casos como las cooperativas agropecuarias en el sur de Chile que han incrementado la resiliencia climática en 25% mediante prácticas sostenibles.

Otro panel analizó “Las cooperativas y su rol en los sistemas de protección social”, evidenciando cómo entidades como las de vivienda y salud en Uruguay y Colombia cubren a millones de personas vulnerables, reduciendo la brecha de desigualdad en un 15%, según datos de la CEPAL. Finalmente, se discutieron “Desafíos comunes y agenda de cooperativismo”, identificando barreras como la falta de financiamiento y regulaciones obsoletas, pero proponiendo alianzas para una articulación nacional-regional más efectiva.

Este encuentro no sólo consolida lecciones del Año Internacional de las Cooperativas, sino que proyecta una agenda ambiciosa. En una región donde el 70% de la población rural depende de la agricultura familiar, las cooperativas pueden ser catalizadoras de la transición verde, alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Chile, con más de 1.500 cooperativas activas que generan 5% del empleo nacional, se posiciona como referente, inspirando réplicas en países vecinos. Como señaló Salerno, “el cooperativismo no es una alternativa marginal, sino una herramienta esencial para un futuro equitativo”.

En síntesis, el seminario reafirmó el potencial transformador del cooperativismo en las Américas: un modelo que integra economía y sociedad, promoviendo inclusión y resiliencia. Con el apoyo de la CEPAL y la ONU, la región avanza hacia políticas que potencien este sector, asegurando que el desarrollo sea para todos, por todos.