Frente a las actitudes hostiles del presidente Milei contra las cooperativas, las confederaciones mantienen silencio

Escribe ROBERTO MOLINA

Es por todos conocida la actitud hostil que ha asumido el presidente de la Nación, Javier Milei, contra las cooperativas argentinas. Lo suyo no tiene explicación teniendo en cuenta que el movimiento solidario no ha formulado expresiones críticas, en ningún momento, hacia la actual gestión presidencial.

También es por todos conocida, la especial personalidad del hombre que maneja la Casa Rosada… Pero esto no es un tema de análisis en esta nota. Lo cierto es que la autoridad mayor del país ha expresado públicamente que «el cooperativismo está teñido de un colectivismo socialista» (¡?).

Es importante aquí expresar que la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en su 62° sesión plenaria, realizó una exhortación a los gobiernos de todo el mundo, para que “proporcionen apoyo presupuestario específico, para aumentar la capacidad de las cooperativas y promoverlas …”.

La Resolución fue aprobada por una mayoría abrumadora de 179 países a favor, pero el presidente Javier Milei mandó a votar en contra, porque él considera que el cooperativismo está teñido de un colectivismo socialista. Solo tres naciones se opusieron, Argentina, junto a Estados Unidos e Israel.

Pero lo insólito de todo esto es que Milei pretende obligar a las cooperativas a pagar el impuesto a las ganancias, siendo que históricamente están exentas de ese gravamen, por cuanto no generan ganancias, solo excedentes repartibles.

Pero lo llamativo de lo aquí planteado, es que las entidades de grado superior del cooperativismo argentino, es decir, las confederaciones, mantienen hasta hoy un llamativo silencio de radio. Nada han expresado sobre esta importante cuestión. ¿Cuál es el motivo de esa postura? Solo los dirigentes confederativos lo saben…

Hoy no queda ninguna duda de que el presidente se inclina por las entidades lucrativas financieras y no por el cooperativismo. Esto último pone en evidencia la actitud equivocada del presidente Milei con respecto a estas entidades de la economía social.