
El Gobierno nacional oficializó la designación de Soledad Carrizo como vocal del Directorio del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), un organismo clave en la articulación con cooperativas, mutuales y, por efecto derrame, con los municipios del interior. La llegada de la exdiputada nacional por la Unión Cívica Radical se venía esperando desde diciembre, cuando concluyó su mandato en la Cámara baja.
Finalmente, el decreto 212/2026 confirmó su incorporación en representación del Poder Ejecutivo Nacional dentro de un ente que depende del Ministerio de Capital Humano y que tiene injerencia directa en el entramado productivo y social de las provincias.
En términos políticos, el movimiento es positivo para Soledad Carrizo, con buen vínculo con el radicalismo cordobés, pero quien viene trabajando en el territorio en sintonía con La Libertad Avanza, en un esquema de articulación aceitado con el jefe del bloque libertario en Diputados, Gabriel Bornoroni.
El objetivo es claro, tender puentes con intendentes boina blanca que, desencantados con la dinámica interna de la UCR, o con aspiraciones a cambiar de rumbos, miran con atención la posibilidad de recalar en el espacio del presidente Javier Milei. El INAES aparece, en ese marco, como una plataforma con volumen propio.
No solo por su llegada a cooperativas y mutuales, sino por su capacidad de bajar programas, ordenar demandas y convertirse en una ventanilla de gestión para municipios que, en muchos casos, todavía no logran canalizar sus necesidades en la nueva lógica del Gobierno nacional.
En el entorno de Carrizo admiten que el desafío será justamente ese: transformar el organismo en un puente efectivo entre Nación y el territorio. Una tarea que, de lograr resultados, puede redundar en un activo político para el oficialismo libertario en Córdoba, donde la disputa por la representación opositora sigue abierta. El abordaje territorial en el interior es el espacio de interés en general. Carrizo no es la única que apunta a este espacio de trabajo.
Con este movimiento, la Casa Rosada suma una pieza con conocimiento territorial y vínculos políticos transversales en el distrito Córdoba, que sigue siendo un bastión de interés para los espacios políticos. Y, al mismo tiempo, La Libertad Avanza gana una nueva herramienta para avanzar en el interior, donde la construcción todavía está en etapa inicial, pero con señales cada vez más claras de expansión.


